Terapia de pareja

Las relaciones evolucionan y cambian a medida que las parejas se consolidan. Durante ese proceso pueden suceder acontecimientos que ponen en riesgo la estabilidad o el futuro de la pareja. Si te estás planteando buscar terapia de pareja en Madrid es porque, de algún modo, te resistes a terminar tu relación o crees que se puede trabajar para solucionar y salir fortalecidos de esta situación.

¿Por qué no funciona nuestra relación si nos queremos tanto?
Motivos por los que acudir a terapia de pareja

Las relaciones interpersonales nos pueden llegar a generar mucho sufrimiento. Empezar una relación con alguien que nos atrae y con quien encajamos suele llevarnos a un estado inicial de euforia que nubla sentidos y razonamientos. Hay quienes comparan el estado de enamoramiento con una suerte de locura transitoria. Sin embargo, una vez pasada la exaltación inicial, cuando llega la estabilidad y la rutina, muchas veces aparecen los conflictos.

Pasamos por rachas en las que solo vemos los defectos del otro, no tenemos tiempo para la pareja o el que vivimos no lo sentimos de calidad. Y aparecen las inquietudes, las inseguridades y el malestar.

Es posible que vivamos situaciones que no sabemos afrontar: infidelidad, problemas de fertilidad, agresividad en la pareja…, o que vivamos encrucijadas personales que ponen en riesgo nuestra relación (oportunidades laborales, nacimiento de los hijos). O, en ocasiones, tras llevar un tiempo de relación, aparecen discrepancias que parecen insalvables sobre el planteamiento del futuro. Todos estos casos tienen en común un importante sufrimiento personal y un fuerte impacto en la relación de pareja.

Terapia de pareja en Madrid - EnMente Psicólogos

Uno de los motivos más frecuentes para consultar son los problemas sexuales. La sexualidad es un aspecto importante de nuestra salud física y emocional. Es una expresión de nuestra relación que, cuando no nos satisface, nos genera mucha angustia e inseguridad («ya no me quiere como antes, ya no le atraigo, ¿habrá conocido a otra persona?, ¿qué nos pasa?»)

Por lo tanto, son muchos los motivos y las circunstancias que pueden llevar a una pareja a querer trabajar en su relación. Las sensaciones de malestar, desilusión o desesperanza nos avisan de que hay aspectos que no están funcionando y que hay que intentar cambiar. En muchas ocasiones, las soluciones que nos han funcionado siempre como pareja dejan de servir y hemos de plantearnos buscar ayuda externa.

Nos intentan convencer de que hay que amar hasta que duela pero el sufrimiento, los celos o la angustia no tienen que ser parte de una relación.
Objetivos de la terapia de pareja

En EnMente Psicólogos evaluamos cada caso atendiendo a la individualidad y a diseñar un tratamiento acorde a la situación. Por tanto, los objetivos de una psicoterapia de pareja nunca son los mismos. Sin embargo, en la mayoría de los casos suelen trabajarse los siguientes aspectos:

  • Analizar, intervenir y modificar la forma de comunicarse y de interactuar. Esto influye en los modelos de resolución de conflictos de la pareja («¿qué hacemos cuando hay desacuerdos?, ¿dejamos que el tiempo pase o explicamos cómo nos hemos sentido y lo que esperábamos del otro?»…)
  • Exponer y buscar soluciones a los conflictos actuales de la pareja: infidelidades, celos, dependencia emocional, problemas de comunicación, dinámicas disfuncionales, etc.
  • Alcanzar una estabilidad emocional y sexual.
  • Ayudar a la pareja a tomar la decisión de separarse o continuar.
  • En caso de separación, gestionar los problemas emocionales asociados a la ruptura.
Elegir entre terapia de pareja o psicoterapia individual

En ocasiones es imposible distinguir entre lo que nos pasa a nivel individual y lo que es un conflicto específico de la pareja. Muchas veces uno se plantea si está siendo injusto, si necesita demasiado del otro, si tiene celos injustificados o si está pagando conflictos personales con la pareja y la relación se está resintiendo.

Aunque en una terapia de pareja se trabajan aspectos individuales, no hemos de olvidar que el foco de trabajo serán las interacciones de la pareja y ciertos aspectos individuales pueden ser inabarcables. Por ello, no es incompatible realizar terapia individual y terapia de pareja al mismo tiempo.

Será el psicólogo/a quien evalúe y recomiende el servicio más adecuado a cada pareja y situación.

¿Qué hago si mi pareja no quiere ir a terapia?

Son muchas las ocasiones en las que, cuando sentimos que necesitamos una ayuda externa, nuestra pareja no está de acuerdo o se muestra reticente a acudir a un especialista.

Es importante dedicar tiempo a entender por qué no quiere buscar soluciones de esta manera. Es posible que no sea consciente de los problemas que atraviesa la pareja, que piense que es una mala racha o que tenga prejuicios sobre lo que es un psicólogo o una terapia.

Por un lado, habrá que hablar de estas inquietudes, informarse sobre lo que es y supone una terapia de pareja y ayudarle a separar la figura del psicólogo de conceptos como la locura o la debilidad. Además, es fundamental expresarle al otro por qué es importante para nosotros tomar medidas para mejorar la situación.

Si, a pesar de todo esto, sigue negándose a acudir, debemos recordar que puede ser contraproducente insistir constantemente. Sin embargo, podemos consultar a nivel individual para empezar a entender y superar nuestro malestar. Nuestros cambios personales influirán directamente en la pareja y, de este modo, puede aparecer el interés por acudir.

969FansMe gusta
1,342SeguidoresSeguir
1,751SeguidoresSeguir
0suscriptoresSuscribirte
Consulta con nuestros psicólogos